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sábado, 25 de abril de 2015

VIRGEN DE LA CANDELARIA OYA

 OYA - VIRGEN DE LA CANDELARIA

Oya es un Osha y está muy relacionada con Ikú, la divinidad de la muerte. Propicia los temporales, los vientos fuertes o huracanados y las centellas. Simboliza el carácter violento e impetuoso. Vive en la puerta de los cementerios. Representa la intensidad de los sentimientos lúgubres, el mundo de los muertos. En la naturaleza está simbolizado por la centella. Junto con Eleguá, Orunla y Obatalá domina los cuatro vientos.  Oyá es el arco iris y con sus colores. Casi nunca baja por medio de un poseso, pero cuando lo hace, llega con gestos arrogantes, fuertes y violentos, batiendo el aire con su iruke, un adminículo hecho con la cola de un caballo negro con el que limpia y sacude todo lo malo. Se le llama con el sonido de la vaina de flamboyán. Representa la reencarnación de los antepasados, la falta de memoria y el sentimiento de pesar en la mujer. La bandera, las sayas y los paños de Oya llevan una combinación de todos los colores excepto el negro.
Oyá se vuelve además en la única diosa con la fuerza de detener a los Eggun (espíritus de los muertos), ello la vuelve también una diosa infernal y guardiana de las puertas del cementerio (la entrada al mundo de los muertos). Por otra parte Oyá como diosa atmosférica es la primera en enterarse de lo que acontece en la tierra y se convierte en la mensajera de Olodumare.
Orisha mayor y una de las amantes de Changó. Dueña de las centellas, los temporales, y en general, de los vientos. Violenta e impetuosa, ama la guerra y acompaña a Changó en sus campañas. Acostumbra acudir con un ejército de egguns y pelea con centellas y dos espadas. También es la dueña del cementerio, vive en su puerta y alrededores. En el diloggún habla por Osa (9) y su refrán dice: “su mejor amigo es su peor enemigo.” En los obbi habla por Oyekun y Ocana. Su número es el 9 y sus múltiplos. Su día el viernes, día de pagar castigos. Lleva todos los colores menos el negro. En Osha sus nombres son Oyá Bi, Oyá Funkó, Oyá Dumí, Oyá Mimú, Oyá Obinidodo, Oyá Agawa, Oyá Odó-Oyá, Yansá Orirí, Oyá de Tapa. Tiene una hermana, Ayao, que es virgen y no se asienta. El Iyabó se le sienta en silla. Su receptáculo es una sopera de porcelana pintada de 9 colores menos el negro. Sus hijas son violentas, poderosas, autoritarias, de temperamento sensual y voluptuoso. Pueden ser extremadamente fieles, aunque también dadas a las aventuras extraconyugales. A pesar de todo, siempre son muy celosas.
Oyá es la divinidad más relacionada directamente con el proceso de la muerte.  Muchas veces se le invoca y se le da comida a la orilla de los ríos, mientras sus hermanas comen dentro del agua; así se simboliza la niñez de Oyá, el sacrificio de Ochún y el amor maternal de Yemayá.
En el sincretismo se compara con la Santa Virgen de la Candelaria, Santa Teresita de Jesús  y  Santa Teresa. Su color es el rojo vino, marrón o carmelita y 9 colores excepto el negro. Se saluda ¡Jekua Jey Yansá!







DESPOJO CON OYÁ PARA LA SUERTE
Ingredientes

       Hojas de Geranio
       Hojas de Rompe Zaragüey
       Hojas de Maravilla
       Esencia de Jazmín
       Esencia de Naranja
       Jabón de Oyá para la suerte

Preparación

Ponga a hervir las hojas en agua a punto de ebullición. Apague la cocción y deje entibiar.
Transfiera el contenido en un envase de plástico y agregue las esencias.
Con el Jabón de Oyá, enjabonándose bien  pidiendo que la suerte, el amor, la salud y el dinero  entren en su camino.
Pídale a Oya  que todo lo negativo se aleje (enfermedades, malas rachas, chismes, problemas familiares o  laborales, etc,)
Posteriormente tome  el contenido del despojo y écheselo del cuello hacia abajo, pidiendo con exactitud lo deseado, sin olvidarse rechazar el mal que lo acecha.
Al terminar, póngase ropas claras, nunca oscuras.
NOTA

Puede realizar el baño por un lapso de 7 días.
Puede agregar bastante agua al contenido cuando esté preparando la cocción con las hierbas, para que así le extraiga más líquido y pueda servirle para la semana completa.
Igualmente, si desea encender una vela a la orisha lo puede hacer, bien sea de color rojo o una nombrada con la diosa Oyá.

REZO A OYÁ YANSÁ

Reina del viento de la muerte,
santa que tiene 9 rayas en su cara,
y 9 sayas de todos los colores,
mujer que tiene poder para hacer todos los remolinos,
en lo alto como en lo bajo,
y que trae la muerte como se lleva todo lo malo,
nosotros queremos que usted reciba el saludo de corazón.

Oya, Orisha guerrera y justa,
Ahuyenta el viento de la muerte,
Custodia mi alma, y líbrame de la desgracia.
Escúchame madre Oya:
No permitas que sobre mi, recaiga el dolor,
Ni la enfermedad, ni el odio o el rencor.

A ti Oya, Reina y señora mía
Orisha de los cementerios,
Elevo mis ruegos.
Protégeme del mal,
Y desvía las penas de mi camino.
Cuídanos y protégenos.

Todos sus hijos te respetamos,
y más cuando usted está seria
y habla con su centella allá en el cielo
todos nos arrodillamos y nos persignamos
cuando escuchamos su palabra,
para pedirle que nos proteja y alargue la vida a todos.
Yo digo gracias, en el nombre de todos los hijos de la tierra.
Gracias Reina de los Espíritus y Muertos

Bendita Seas por Siempre Señora Oya.

lunes, 2 de febrero de 2015

VIRGEN DE LA CANDELARIA OYA


VIRGEN DE LA CANDELARIA

La Virgen de la Candelaria, Oyá o Yansá, como también se la conoce, es la divinidad que rige las tempestades, los tornados, los huracanes y las violentas tormentas que arrasan a su paso. Dicen que estos desastres naturales son el resultado de la ira de Oyá. También es la dueña de las plazas y los mercados. Representa la atmósfera y el aire que respiramos. Comparte con Changó, su esposo, el secreto del fuego y tiene poder sobre los espíritus de los difuntos.
Propicia los temporales, los vientos fuertes o huracanados y las centellas. Simboliza el carácter violento e impetuoso. En la naturaleza está simbolizado por la centella. Junto con Eleguá, Orunla y Obatalá domina los cuatro vientos. Se le llama con el sonido de la vaina de flamboyán. Representa la reencarnación de los antepasados, la falta de memoria y el sentimiento de pesar en la mujer. La bandera, las sayas y los paños de Oya llevan una combinación de todos los colores excepto el negro.

Representa la intensidad de los sentimientos lúgubres, el mundo de los muertos. Vive en las puertas de los cementerios, protegiendo y cuidando a los muertos. En el mismo momento que una persona muere, Oyá «baja» y le sacude su iruke (cola de pelo de caballo negro) en el rostro en señal de bienvenida al cementerio, limpiándolo a la vez de cualquier mala influencia. El difunto debe entrar purificado al reino de los muertos donde Oyá ejerce de cuidadora, sepulturera y portera.
Cuando alguien fallece, en las ceremonias yorubas dispensadas al muerto se solicita a una de sus hijas que baile el tambor. Oyá está directamente relacionada con el fenómeno de la muerte.
Oyá se sincretiza en la religión católica con la Virgen de la Candelaria, la Virgen del Carmen y santa Teresa de Jesús. Es la diosa del río Níger y las tallas de madera que la representan lo hacen con nueve cabezas alusivas a las nueve desembocaduras de dicho río. A Oyá pertenece todo el cobre que existe en este planeta. Las herramientas de esta Orixá son una corona de nueve picos de la que penden nueve piezas que simbolizan el trabajo, la vida y la muerte. Entre sus atributos está una careta hecha de cobre que representa el carro de la muerte, un rabo de pelo de caballo negro, dos espadas desenvainadas y los cuernos de un búfalo.
Los collares más comunes de Oyá suelen confeccionarse con cuentas de color marrón. En los banquetes que se le ofrecen hay profusión de flores naturales multicolores, la mesa se cubre con un mantel rojo púrpura y los platos de ofrenda son blancos. Le gusta el arroz blanco sazonado, las berenjenas crudas o guisadas, los aguacates, los frijoles, la yuca y las granadas. Oyá se abstiene de comer carnero y manteca de corojo.




Los cantos ofrecidos a Oyá son de una belleza poco frecuente. Graves y solemnes, casi siempre invocan la justicia y la paz. Sus bailes son vertiginosos, arrogantes, convulsivos y violentos. De movimientos rápidos, fogosos y sensuales, muestran su voluptuosidad cargando simbólicamente al iruke con el fuego purificador que servirá para limpiar a todos los que se hallen a su alrededor. En el baile, el cuerpo se desliza girando siempre hacia la izquierda formando remolinos.
Los hijos de Oyá suelen ser autoritarios, poderosos, voluptuosos y sensuales. Son terribles e imprevisibles sus reacciones frente al enfado, sobre todo cuando dicho enfado es producto de los celos. Son tremendamente fieles cuando están enamorados y seguros de la correspondencia de su pareja pero, ante un resquicio de duda, pueden manifestarse como personas infieles y sumamente promiscuas.

jueves, 24 de abril de 2014

OYA-VIRGEN DE LA CANDELARIA


OYA –VIRGEN DE LA  CANDELARIA-


 
Oya es un Osha y está muy relacionada con Ikú, la divinidad de la muerte. Propicia los temporales, los vientos fuertes o huracanados y las centellas. Simboliza el carácter violento e impetuoso. Vive en la puerta de los cementerios. Es dueña del cementerio, vive en su puerta y en los alrededores. Oyá es la divinidad más relacionada directamente con el proceso de la muerte. Representa la intensidad de los sentimientos lúgubres, el mundo de los muertos. En la naturaleza está simbolizado por la centella. Junto con Eleguá, Orunla y Obatalá domina los cuatro vientos. Se le llama con el sonido de la vaina de flamboyán. Representa la reencarnación de los antepasados, la falta de memoria y el sentimiento de pesar en la mujer. La bandera, las sayas y los paños de Oya llevan una combinación de todos los colores excepto el negro.

Oya es la Orisha del Río Níger, por sus 9 afluentes, nacida en Ira. Oya es una de las llamadas Orishas muerteras junto a sus hermanas Obba y Yewa. Oya ejerce un poder especial sobre los eggúns, por ser esta madre de 9 de ellos. Amante de la guerra combatía junto a Oggun y Shango en las campañas que estos realizaban. Acompañó a Shango cuando este dejó Òyó y fue nombrada reina de Kosso por este. Su culto es de territorio Tapa, Kosso y Òyó. Su nombre proviene de Yorùbá Òyá (Oló: dueña - Oya: Oscuridad) también conocida como Yansá del Yorùbá Iyámsá (Iyá: madre -Omó: hijos - Mesá: nueve).

Los hijos de Yemaya y Shango no la reciben durante el Sodo Orisha y cuando se asienta como Orisha tutelar, sus hijos deben recibir Yemaya con un ritual especial. Lleva 9 otá marrones o carmelitas que se recogen en el río.

Su número es el 9 y sus múltiplos. En el sincretismo se compara con la Santa Virgen de la Candelaria y Santa Teresa (2 de Febrero). Su color es el rojo vino, marrón o carmelita y 9 colores excepto el negro. Se saluda ¡Jekua Jey Yansá! 

ORACIÓN

Oyá, Orisha guerrera y justa,
Ahuyenta el viento de la muerte,

 
Custodia mi alma, y líbrame del infortunio.
 
Escúchame madre Oyá:
No permitas que sobre mí, recaiga el dolor,
Ni la enfermedad, ni el odio o el rencor.

A ti Oyá, Reina y señora mía,
Elevo mis ruegos.

Protégeme del mal,
Y desvía las penas de mi camino.

Cuídanos y protégenos .
Gracias, Oyá Madre!